10 años sin el humor de Fontanarrosa

0
76

“No es un argentino por excelencia porque no fue pedante, ni pagado de sí mismo, ni jactancioso”, le dice a BBC Mundo Daniel Divinsky, editor y amigo de Fontanarrosa.

“Nunca se planteó seguramente ‘retratar la argentinidad’, pero eso surgió naturalmente de las fuentes en las que abrevaba su narrativa y su humor”, añade.

Así, Argentina y la manera (despectiva) como los rosarinos ven a los porteños de Buenos Aires están entre las líneas de las decenas de publicaciones de Fontanarrosa.

Con la ayuda de Divinsky y su biógrafo, el periodista rosarino Horacio Vargas, en BBC Mundo recogemos 5 frases y 5 viñetas del “Negro” que de una u otra manera se refieren -más para mal que para bien- a los argentinos.


1. “Vos viste que los peruanos, los bolivianos, en fin, en el resto de Sudamérica nos tienen como una especie de admiración a nosotros, no sé, nos ven distintos, con más mundo, más roce, te diría”.

Aquí, en el cuento “El mayor de mis defectos”, un porteño le cuenta a un amigo cómo conquistó a una modelo en Israel y explica por qué su peor tara es su orgullo.

Lo que el cuento revela, explica Divinsky, es la burla del rosarino Fontanarrosa al porteño, que, para muchos, ve con cierta superioridad a los demás sudamericanos.


2. “Lo cierto es que los argentinos tenemos algo especial, algo que es difícil de explicar, y que no es ni la pilcha, ni los zapatos, ni los talompa”.

Seguimos en “El mayor de mis defectos”.

Y acá es cuando nos enteramos que el narrador del cuento es un porteño: porque se refiere a la ropa como “pilcha” y a los pantalones como “talompa” y usa las palabras “cancherear” y “trolo” y “gil” y pregunta retóricamente cada dos frases “¿viste?”.

Sigamos con aquel porteño seductor en palabras de Fontanarrosa: “Un argentino combina un poco esa cosa salvaje del sudamericano, esa cosa aindiada, algo primitiva, con el toque europeo, lo que nosotros tenemos de la cultura europea. Y después está la rapidez ¿viste? la viveza de uno para captar enseguida. Eso las mata”.

Y cuando dice “las mata” se refiere, por supuesto, a las mujeres.


3. “A ellas les gusta saber que uno les va a dar rigor, las hace sentir más mujeres eso. Eso del feminismo y las pelotas de Mahoma son puros versos”.

Acá, también en el mencionado cuento sobre los defectos, Fontanarrosa critica el machismo del porteño (o del argentino).

Las mujeres, continúa aquel seductor “chanchero”, “están desesperadas buscando un tipo que, en realidad, las ponga en vereda y las trate con mano firme”.

“No te voy a decir que les pegue, no soy tan boludo, yo no me engaño, pero que las ponga en su lugar. Y eso, ellas saben que lo encuentran en los argentinos, al menos en los de barrio, como uno, en los que no se piantaron en el verso del psicoanálisis”.

Hasta acá la burla del rosarino al habitante de Buenos Aires, ciudad con más psicoanalistas per capital del mundo.